¡Ay, los editores!

Ayer recibí una noticia que no hizo más que confirmarme que el mundo Editorial de este país deja bastante que desear.

La noticia en cuestión no es más el rechazo por parte de una Editorial de una de mis obras.

No es que el rechazo no moleste, que por supuesto molesta, sobre todo cuando amas lo que haces y escribes desde el cariño a las letras, pero ya sabéis los que me leéis con mayor asiduidad que a mí esas cosas me dan igual, y me dan igual porque me muevo por la vida con mucha coherencia. Creo en mí, sí, mucho, muchísimo, y en mi capacidad de transmisión de sensaciones a través las palabras -por ello, no tengo la más mínima duda de que si no es en esta Editorial será en otra, pero la obra verá la luz-, pero también soy consciente de que no poseo ninguna varita mágica literaria. Esto último me hace admitir como bueno ese refrán -muy propio, por cierto, dado el tema- que reza: “Sobre gustos no hay nada escrito”. Y la admisión de dicho refrán como bueno hace, a su vez, que el rechazo no me enfade. Coherencia.

Lo que me enfada, sí, mucho, muchísimo, son los motivos esgrimidos: “Su obra es muy buena, posee una alta calidad literaria, pero en este momento estamos desbordados de títulos para publicar, con lo que no nos es posible editar su obra”. No soporto las mentiras, y menos las piadosas, porque las mentiras piadosas te hacen sentir muy idiota, así que ¡cómo no me voy a enfadar!…

Por una parte, si una obra es buena, cabe pensar que una Editorial la editaría sí o sí; así que, si creen que es buena, ¿por qué rechazarla? ¿Será que realmente no creen que es tan buena? Y si no creen que es tan buena, ¿por qué no decirlo? Los escritores no podemos vivir sólo de nuestra autocrítica, necesitamos a los lectores y a los editores para que nos ayuden a mejorar, a afianzar nuestros aciertos y a corregir nuestros errores. Me dices que mi obra es “cojonuda”, pero no me la editas; así que, ante tamaña incoherencia, aparte de a volverme loco, ¿a qué más me ayudas? Obviamente, a nada.

Por otra parte, si están desbordados de títulos, ¿por qué permiten que se les envíen originales? ¡Hala! ¡Otra incoherencia! Pero a esto, ante la gravedad implícita en mi opinión, me voy a callar. Si lo digo, peor.

¡Ay!, el sector Editorial de este país, falso y mentiroso hasta en esto, falso y mentiroso hasta en las cosas más ínfimas… Claro que, si es falso y mentiroso en las cosas más pequeñas, ¡cómo no va a ser falso y mentiroso en las cosas más grandes! ¡Mira! ¡Falsos y mentirosos para todo! ¡En eso sí son coherentes!

Dónde quedarán aquellos tiempos en los que los editores te daban argumentos sensatos cuando rechazaban una obra, aquellos tiempos en que el sector Editorial estaba repleto de coherentes. ¡Ay, los editores!…

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P.D: Este post lo está escribiendo alguien que se encuentra a punto de editar un libro con una Editorial -de hecho, calculo que en dos semanas estará en librerías-, pero si alguien se cree que soy un cobarde o un “lameculos”, va listo. El sector Editorial de este país da vergüenza ajena, es un fiasco y necesita una profunda reestructuración.

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40 comentarios en “¡Ay, los editores!

    1. Pues sí, lo es.
      Antiguamente las Editoriales te rechazaban dándote motivos reales, haciendo comentarios sobre tu novela, personajes, etc. Ahora se ha instalado la idea del rechazo a través de una “mentira piadosa”, lo cual me enfada muchísimo, porque al escritor le toman por tonto.
      Saludos. Buena tarde.

  1. Total y absolutamente de acuerdo, es de locura, y como me decia ayer un amigo, siempre queda “Gran hermano”… Por lo de promocionarse… En fin, enhorabuena por la próxima publicación, por tu coherencia y avisa que iremos por el libro.

    1. Muchas gracias. Efectivamente, es de locura, pero si todos nos ponemos de acuerdo, conseguiremos que la situación cambie.
      Gracias a ti por estar ahí. Y por concederme el premio, que casi se me olvida!!! 🙂

  2. La paciencia es la madre de la ciencia en este sector mucho trabajo en el que siendo novel como es mi caso que no tengo nada editado todo son de entrada trabas, me vi en una misma situación con una editorial que no diré nombre. Pero bueno ya casi huele a libro así que avisa para cuando salga del horno, feliz tarde y besitos.

    1. A mí me vas a contar todo el proceso, llamando a mil puertas hasta que encontré una medio abierta y me metí a codazos. Editar de forma convencional es casi imposible.
      Ojalá triunfe y pueda ayudaros un poco 🙂

  3. Argumento malo donde los haya.
    Ocurre igual con el ‘Me ha gustado mucho. Ya le llamaremos en unos días y le diremos algo’ de cuando vas a una entrevista de trabajo… En la mayoría de los casos, una mentira que no hace más que hacerte comer la cabeza sobre lo que no les ha gustado de ti… En fin…
    Ánimo 😉 ¡Besitos!

  4. No te doy ánimos porque sé de sobra que los tienes pero entiendo tu enfado ante las mentiras, ¿tan difícil es ir por la vida con la verdad o estamos acostumbrándonos a fingir hasta ese punto? No se, últimamente estoy muy filosófica, pero ellos se lo pierden… Y desde aquí animo a que vuelvas a compartir tu post del bacalao para que los que no lo hayan leído sepan cómo funciona el mundo editorial, ¿o era atún? Mis lagunas mentales vuelven a la carga. ¡Feliz noche! 😉

  5. Es que ese refrán no es tal, y sobre gustos sí hay mucho escrito. Las editoriales están formadas por personas que, como tales, tienen gustos y opiniones. Ellos eligen en base a aquéllos. A veces aciertan y otras veces no. Lo que no tiene mucho fundamento es decir que una editorial está desbordada, cuando todos sabemos cómo escribe la gente, qué vocabulario tiene y cómo redacta, y eso sin entrar a juzgar su talento para transmitir, describir, componer diálogos creíbles y coherentes, crear buenos personajes, etc. O sea, ni que fuera un club de fútbol, ¿me explico?

    1. Te has explicado perfectamente.
      Comparto todo a pies juntillas. Personas y sus gustos, ni más ni menos. Por eso no critico el que me digan “sí” o “no”, lo que critico y me parece muy feo es la excusa. Si no te interesa, dilo. Pero claro, dentro de unos años eres alguien y así tienen defensa… Respecto de maneras de escribir y demás, mejor no te cuento la teoría que tengo, porque la lío 😉

      1. Cuenta, cuenta 😀
        Yo me suelo acordar de aquel caso que salió a la luz sobre cierto premio Nobel al que una señora (conocida sólo en su familia) acusó de haberle plagiado una novela, con párrafos enteros calcaditos desde la primera letra hasta el punto final. Con esa novela, el Nobel ganó el premio Planeta, si mal no recuerdo. Yo, por si acaso, no mando nada mío a ninguna editorial, porque eso queda en sus manos y nunca sabes qué intenciones tienen o para qué lo van a usar. Y luego, con la cantidad de morralla lamentable que sí que se publica, pues a veces la lees y luego piensas: pues, oye, si les gusta esto, normal que lo mío no les gustara.

      2. Pues a eso voy. Tengo la extraña sensación de que utilizan el “envío de manuscritos” como banco de ideas para traspasárselas a los escritores que tienen en nómina y que teóricamente les aseguran ventas. No puedo probarlo, pero me huele muy mal.
        Yo, como soy un escritor tremendamente particular, envío mis libros porque si alguien “los calca” se nota a la legua. No hay un libro igual al mío -no es broma-, y eso me facilita las cosas. 🙂

  6. I feel the same way, too. Why do editors lie about why they reject a person’s work? This is why I started my blog in the first place. Nowadays, publications are compelled to appeal to people who react rather than think. It is true that if we do something interesting creatively, people will not touch it rather than take a risk with something they’d never seen before. Or, not many people are willing to accept that someone is more talented than they are. Editors are professional readers but they are humans, too. They want to rule a world they can easily understand and therefore control. Best wishes for your future work.

  7. Pfff, la sinceridad hoy en día es un acto revolucionario (¿para las editoriales también?).
    Siempre recuerdo a Stephen King contando las barbaridades que recibía por rechazos: “Vaya mierda, sigue intentando…”, y miles de ellas. Y al principio creyó que no podía sentirse peor (“tan maleducados para decirme que no”). Luego de publicar Carrie, cuando siguieron sus éxitos, siempre recordó a aquellos que le dieron la patada en el culo para querer ser mejor, para decirse a sí mismo: “esto no es una mierda; esta vez te gustará”. Y agrega que siempre agradece a aquellos que le dijeron LA VERDAD. Justamente, lo que a ti no te ha pasado, esta vez al menos.
    Totalmente de acuerdo: aprendemos de los errores, dudas o críticas constructivas, no de la mentira. No te extrañe, como dijo alguien por aquí, que ni siquiera se hayan tomado el trabajo de leerte, y creo que es mejor decir: “no estamos aceptando manuscritos debido a la demanda actual”. Y ala! Caminamos hasta la parada siguiente. Opción B: “Leímos su obra, y es una reverenda mierda”. Al menos yo, prefiero que me tiren balas como a King y a tantos más, y no que me mientan.
    Abrazo y a por ese libro que esperamos todos. La OBRA ya está hecha 🙂

    1. Amén!!! Hahaha. Poco más que añadir. Totalmente de acuerdo. La verdad ayuda, aunque sea subjetiva y la opinión de un editor que, en definitiva, no es más que una persona con gustos particulares; la mentira, nunca.
      Un abrazo grande. Espero que todo vaya bien por Argentina 🙂

      1. Espero que a futuro recibamos sólo verdades ;-).
        Soy optimista por naturaleza y por capricho, pero decirte que algo “va bien” en Argentina, sería pecar de bocona. Me llamo al silencio y sólo “hago fuerza” por el cariño a mi tierra, nada más. Soy adicta a los aeropuertos :-P.
        Gracias, abrazo grande y buen finde!

  8. Yo envié dos libros a una editorial de Madrid, y jamás me contestaron. Seguro que fueron a parar a la basura, les envié por separado otro libro ya publicado y ni las gracias. Silencio total, además de mala educación no hay respuestas. A ti te contestaron con hipocresía, no sé qué es mejor si el silencio o esa arrogancia estúpida.
    Lo siento, pero sé de lo que hablas. Un abrazo.

    1. Pues sí. Encima hay que “agradecer” que te escriban, porque muchos ni se dignan. Pero las respuestas hipócritas son peores. Dime que no cuadra con tu estilo, que no crees que sea una buena obra, o lo que sea, pero no me vendas la moto para quedar “bien”, porque encima quedas peor…
      No lo sientas. Yo soy de los que piensan que las cosas no suceden por casualidad, así que me espera algo mucho mejor. Estoy seguro!!!
      Un abrazo.

  9. Editorial diplomatico… en mi país se dice así: la diplomacia es la antesala de la mentira…
    Olvida y sigue adelante: sabes muy bien que si luchas por lo que quieres, tarde o temprano llegará.
    Te deseo mucho éxito 🙂

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